LOS TIEMPOS 5 de Abril, 2006

Primer secuestro oficial

Por:CECILIA ROJAS U.

En las sociedades modernas, democráticas, y libres, a nadie se persigue e incrimina sin la debida prueba. Es decir, nadie es culpable de nada hasta que la autoridad judicial de manera libre y soberana lo determine.

Es una pena ver la manera en que el Poder Judicial está siendo manoseado por inexpertos sedientos de venganza, notoriedad, y dinero. Actitudes, que no tienen ni pies ni cabeza, venganza hacia ciudadanos que son prematuramente sindicados de delitos por el solo hecho de tratar de servir al país de una manera moderna y acorde con el giro del mundo, y que por no ceder a los absurdos, caprichos, y excesos que están siendo cometidos, se vuelven victimas de atropellos que no tienen nombre.

Ni bien se ha instalado en el Palacio Quemado, siguiendo los lineamientos que al parecer le obligan a cumplir desde el exterior, el nuevo gobierno ha empezado a descabezar las principales autoridades institucionalizadas, en un afán de hacerse con el poder total, meta que a todas luces atenta contra la democracia.

Tal es el caso del secuestro oficial del ciudadano Lic. José María Bakovic, un señor que dejando la comodidad que le brinda la solvencia económica, producto del trabajo de varios años sirviendo en los más importantes organismos internacionales, desde donde ayudó a los proyectos nacionales de manera patriótica y desinteresada; vino a Bolivia, y por méritos profesionales propios, se le encargó el ejercicio de la Presidencia y la institucionalización del Servicio Nacional de Caminos (SNC), donde en muy poco tiempo y con mucha eficiencia, implantó un plan de vertebración caminera como nunca antes se había visto ni soñado, le dio al SNC solvencia financiera internacional, lucho por que existiese una institución de profesionales idóneos, y fuera de la influencia política, por tanto fuera de todo tipo de corrupción.

Lamento profundamente dos cosas. La primera, es que los ejecutivos que le han acompañado dentro del SNC, no defiendan la gestión de la que ellos también son corresponsables. Y la segunda, y la más lamentable, el hecho de que como ciudadanos nos dejemos atropellar de esta manera… ¿Dónde están los empresarios, dónde están las instituciones profesionales, dónde están las autoridades regionales y cívicas (todos ellos beneficiarios del vertebramiento carretero), dónde está la Institución de Derechos Humanos…?

El día de mañana, dada la inseguridad ciudadana, ahora institucionalizada, nadie estará a salvo de cualquier sindicación oficial que se le haga. No quiero ni imaginarme lo que la Asamblea Constituyente va a ser: ¡la legitimación de todos los atropellos!

La estrategia nos ha enseñado que toda amenaza debemos convertirla en fortaleza, por tanto sería muy interesante e imperativo ver que este primer secuestro oficial se vuelva en la excusa para aglutinar a las personas que realmente creemos en la democracia, y que en determinado momento sabremos defenderla con la ley en la mano, en todos los foros del mundo, tal y como de manera valiente y sabia nos lo ha manifestado nuestro Tribunal Constitucional.