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Don Juan Bosco y El Paralelo 17 La Opinion - Revista Asi - Domingo Marzo 26, 2006
¿PATRIOTA
O QUIJOTE INGENUO? José
María Bakovic en el SNC ¿Qué
lo indujo a aceptar la designación de Presidente Ejecutivo del Servicio
Nacional de Caminos? Cuando
se me hizo la invitación para ser parte de la terna que la Honorable Cámara
de Diputados propondría al Presidente de la República, en septiembre del
2001, el marco legal era apropiado pues se había establecido la
institucionalización del SNC, para apartarla de las influencias políticas,
y el marco financiero también era bueno pues los organismos
internacionales de financiamiento habían puesto esta condición para
liberar los fondos para obras viales que se habían detenido hasta
entonces. ¿Por
qué es que lo atacaron tanto a Ud cuando nunca se hizo algo semejante a
los que antes de la institucionalización robaron millones
de dólares? La
respuesta más simple es la que dio un colega suyo: antes se pagaba o se
pegaba, es decir, ellos tenían plata para defenderse. La
respuesta menos simple es que cuando las mafias se dividen el mercado
entre ellas, hay paz. Cuando
uno se pone a combatir a las mafias, toda ellas se unen contra uno.
Atados a estos grupos de interés, estuvieron aquellos que habían
“ganado” juicios al SNC, todos
ellos con visos de irregularidad. En
este ámbito tuvimos que enfrentar demandas millonarias en dólares, que
unían a supuestos “servidores de la justicia” contra el Estado, en
vez de defender a éste. ¿Y
por qué el Estado siempre pierde los juicios? Este
patrón que incluye en su pregunta es típico para las entidades del
Estado, en general, y lo era también para el SNC en el pasado.
Con la institucionalización tal patrón fue revertido
sustancialmente pues se ganó muchos juicios, no todos, y se defendió el
interés del Estado aun en aquellos casos que estaban ejecutoriados.
La lucha fue dura pues la posición de los enemigos del Estado es
mucho más fuerte por la simple razón de que ellos tienen recursos
financieros. Dejemos
de lado lo malo, y pasemos a lo bueno.
¿Qué es lo que más le satisface de su gestión de casi cuatro y
medio años en el SNC? Lo
que más me satisface de mi gestión es aquello mismo que me indujo a
aceptar la invitación al tomar el cargo: trabajar por mi país y por sus
pobres, evitando el robo que antes se hacía en Caminos y construyendo más
kilómetros con menos recursos.
Dejamos un país diferente y hemos sembrado tanto en nuestra gestión
que el próximo quinquenio de la institucionalización tendrá una cosecha
mayor. Bolivia deja de ser país
tranca y juega su rol de país integrado e integrador del continente.
Con más y mejores caminos, Bolivia está más cerca del mar y
explota mejor su posición estratégica en el continente. ¿Tiene
algún proyecto que sea más querido por Ud en particular? No,
todos los proyectos son igualmente queridos para mi pues una carretera
nacional es útil para todo el país, sin importar en qué región se
ubica. Así, por ejemplo, el
proyecto de la denominada “Y de Integración”
está ubicado en casi un 90% en el departamento de Cochabamba, pero
los más interesados son Santa Cruz y Chuquisaca.
Desde el punto de vista integral, si hace 50 años se construyó la
carretera Cochabamba – Santa Cruz y con ella él se transformó el país,
en nuestra gestión hemos integrado la región sur y hemos establecido las
bases para la integración del norte.
Esperamos que esta última no tarde otros 50 años. A
pesar de lo que Ud dice, que todo proyecto le es igualmente querido,
insisto: ¿puede decir algo particularmente significativo de alguno de
ellos? Hay
algo particularmente significativo en el caso del Corredor Este - Oeste
pues quedé impresionado con aquella predicción de Juan Bosco, que decía:
cuando se una el Atlántico con el Pacífico por el paralelo 17, en
aquella tierra manará miel y leche. Para
mi, esto quiere decir que la abundancia económica vendrá a Bolivia
gracias a las carreteras que constituyen este corredor y de aquellas que
lo alimentan. Personalmente,
dicha predicción tiene particular significado pues San Juan Bosco salvó
mi vida cuando tenía dos años y estaba cercano a la muerte; en esa ocasión,
mi familia encomendó mi recuperación a la intervención de este hombre
que entonces era un beato. Si
esa predicción se cumple, mi vida tuvo razón de ser. ¿Nos
quiere explicar un poco más sobre el Corredor Este – Oeste, sobre todo
qué es lo que se hizo en su gestión? Empezando
por el Oeste, aseguramos la
conclusión de la carretera Oruro – Pisiga, con el financiamiento del
gobierno italiano para el tramo Toledo – Ancaravi y de la CAF para el
tramo Huachacalla – Pisiga. Esta
sería la tercera ruta de salida para el tráfico pesado al Pacífico,
siendo las otras dos Patacamaya – Tambo Quemado y Rio Seco –
Desaguadero. Además, la
variante Ancaravi – Turco – Cosapa con diseño concluido ahorra más
de 60 kms al transporte internacional. Entre
Santa Cruz y Puerto Suárez ya se han adjudicado el Puente Pailas y cuatro
de los cinco tramos, faltando únicamente El Tinto – San José que
cuenta con una donación de la Unión Europea, la más grande otorgada a
Sudamérica. Como un ramal
adicional ya concluido está San Javier – Concepción, habiendo logrado
unos 24 kms adicionales con lo ahorros logrados.
Se
dice que usted ha favorecido a Santa Cruz a costa del occidente del país.
¿Es cierto? El
Plan Maestro del Transporte lo elabora el Ministerio de Servicios y Obras
Públicas siendo el SNC simplemente el órgano ejecutor.
Ello quiere decir que las obras no las define el SNC.
A Santa Cruz le tocó el turno con toda legitimidad, pero también
hemos hecho mucho en departamentos del Occidente, particularmente en Potosí
y Oruro. En este último
departamento, puse un poco más de cariño pues esta tierra acogió a mis
padres y siempre ellos me enseñaron a estarle agradecido.
Además, una avenida de la ciudad de Oruro lleva el nombre de
Bakovic, en honor a dos primas hermanas mías asesinadas por los nazis en
la Segunda Guerra Mundial. Por
ello, luché intensamente por hacer realidad el corredor a Pisiga.
¿Hay
algo que Ud quisiera añadir? Quisiera
añadir algo en lo que nos fijamos muy poco y, sin embargo, es la obra que
más me enorgullece: el Programa de Conservación Vial con Microempresas,
PROVIAL, que incluye a más de 355 unidades conformadas por más de 2302
socios, vecinos de las carreteras quienes realizan una óptima labor
particularmente velando por los drenajes, pues si el agua es vida para el
ser humano ella es la muerte para las vías.
Al no abandonar sus labores tradicionales, la del mantenimiento
vial les permite mejorar su estándar de vida.
Una de las múltiples cartas de apoyo y solidaridad que recibí al
renunciar a Caminos se refería a: “las muestras de gratitud de los
microempresarios porque sus hijos pueden ir a la escuela, porque pueden
acceder a una mejor alimentación, porque se sienten integrados a la
sociedad, porque les hemos ayudado a conocer sus derechos así como también
sus obligaciones ciudadanas. Porque
hemos secado lágrimas y hemos revivido la esperanza en muchos ojos y
corazones olvidados”. ¿Con
qué sentimiento deja el SNC después de estos casi cuatro años y medio a
su cabeza? Con la satisfacción del deber cumplido al haber hecho realidad lo que siempre soñé: convertir a Bolivia en el centro integrador del continente donde el derecho de paso es el recurso natural más valioso. Con pena por la ingratitud de aquellos que no pueden creer que se maneje con honradez la institución que realiza la mayor inversión pública en el país. Con la felicidad de retornar a mi hogar, a gozar de la vida de familia. Con la oportunidad de recorrer la carreteras que construimos para disfrutar de este país tan maravilloso. |