Desde tiempos lejanos el Servicio de Caminos ha sido la Caja de
Caudales a disposición de los políticos de turno. Su
administración se encargaba como en una especie de lotería a los
grupos de mayor fuerza política, en recompensa por sus
prestaciones a los operadores del poder público. No tiene cuenta
ni siquiera apelar a los más escandalosos negociados, gestados,
articulados desde el tristemente desprestigiado Servicio Nacional
de Caminos, hasta que por esos aciertos que se dan de cuando en
cuando, fué designado como Presidente del SNC don José Maria
Bakovic, hombre probo, a todas luces honesto, capaz de jugar su
prestigio y su capacidad en administrar lo que para aquellos fué
siempre "la vaca lechera", y es que JMB, es dueno de su
propia "Vaca" que así se llama la granja agrícola
ganadera de propiedad familiar en el ubérrimo valle de Tiquipaya.
JMB comenzó por cortar las unas largas de funcionarios
enriquecidos a expensas del servicio. Al cabo de los anos y de no
pocos esfuerzos el SNC cambió a ser una Institución Respetable y
pudo suscribir contratos de ejecución de obras y de mantenimiento
que nadie podía objetar y que se fueron ejecutando con la
diafanidad y limpieza que es asunto desacostumbrado en Bolivia.
Funcionarios de alto nivel continuaron sin embargo haciendo de
las suyas y se dió el caso de algún jerarca que tuvo la
desfachatez de llevarse billetes de banco en sendas valijas de la
ventanilla a su casa, pretextando que estos dineros pudieran ser
objeto de embargo. Los incidentes son muchos habiendo llegado al
extremo de la detención judicial de José María en forma
espectacular, adosado de esposas y en medio de dos sabuesos
agentes de la Policía Judicial.
El acoso al Presidente del SNC ha sido permanente como el que
refirió el Ejecutivo que contempla cómo el cerco se va cerrando
y hasta podría resultar que cualquier dia de estos, nos
desayunemos con la noticia de su detención y encarcelamiento. Cómo
puede ser! Es ésto posible?
La historia es larga y peluda, aunque se puede redondear así.
Producto de la ejecución de medidas administrativas, 185
funcionarios fueron despedidos, los que iniciaron gestiones para
el cobro de sus beneficios sociales y primas. El Servicio de
Caminos honró su deuda con los exfuncionarios y cada uno recibió
su indemnización y finiquitos según la Ley General del Trabajo.
Pero, al parecer quedó pendiente de pago, un item, el referido al
bono de antiguedad que los exfuncionarios empezaron a exigir. Para
lograr su objetivo, contrataron a varios abogados, los que a su
vez tomaron contacto con jueces y albaceas.
Varias administraciones soslayaron una solución definitiva y
le dieron largas al asunto para beneplácito de los involucrados,
de donde resulta que hoy, este grupo de ex-funcionarios pretende
del SNC el cobro, nada menos que de 16 millones de bolivianos.
Para hacer efectivo el cobro, al que por supuesto don JMB se ha
negado, primero porque después del 21040 se acabó todo beneficio
por el bono de antiguedad y segungo por las carencias del SNC, que
no tiene para lo más elemental y mal puede disponer de esa suma.
El entorno de pleitistas, abogados y jueces, todos están de
acuerdo es hacer efectivo el cobro a cualquier costa, incluyendo
la reclusión del Presidente del SNC.
Si la suma a cobrar tendría que dividirse en 185 resultaría
que cada uno recibiría alrededor de 46 mil bolivianos, oh,
maravilla! Aunque no es así, porque de esa suma el 50% son gastos
judiciales, gastos de representación (coimas?), restando 23 mil
para el ex-funcionario. Un momento, de esa suma restar el 50% que
van para honorarios profesionales (no se trata sólo de los
abogados, sino de toda la parafernalia que se mueve a su alrededor)
y gastos de gestión, como pago a los abogados de la parte
perdidosa, porque si usted no está enterado en Bolivia el que
pierde un juicio, paga al abogado contrario y claro a su propio
abogado, total que quedan como 11 mil bolivianos que todavía se
menguarán por gastos imprevistos y campanas publitarias y otros
deducibles, en resumen quizá cada uno de los 185 ex-trabajadores
terminen recibiendo del Estado, la eterna "vaca lechera"
de los malos ciudadanos, unos cinco mil bolivianos. Parece un
cuento de Rippley, aunque es una dolorosa realidad. Se podrá
entender ahora, porqué J sé María Bakovic es objeto de tanto
acoso? Y aquí no ha pasado nada. La anticorrupción está lejos
de haber llegado.